ARTIEDA HISTORIA FIESTAS Y TRADICIONES MAPA

 

Cuando el visitante llega a Artieda se encuentra un cuidado casco urbano, con calles empedradas de gran belleza e interés. Destaca la portalada del antiguo palacio de los Pagos o Diezmos y la Iglesia de San Martín, de origen románico (s. XII-XVI).

En Artieda el visitante se siente como en casa desde el primer momento, y podrá disfrutar de la magia de la naturaleza en contacto con un medio agrícola y ganadero. La hospitalidad de sus gentes hará que su estancia sea inolvidable.


Corte patrimonial
 

La iglesia parroquial de Artieda está dedicada a San Martín y data del S. XII al XVI, una muestra del proceso de evolución y cambio que sufrió hasta obtener la apariencia actual. El edificio posee una única nave y una torre cuadrada que alberga el campanario. Al acceder al interior, las marcas románicas están presentes en un ábside semicircular; las reformas del s. XVI añadieron dos capillas amodo de crucero por ambos lados. A los pies se alza el coro sobre un entramado de madera y los retablos y las piezas de orfebrería corresponden en su mayor parte a los siglos XVI y  XVII. Un edificio en el que se reúne la historia de esta villa que nació en 1276 y que pasó a convertirse en merindad de Jaca en 1387. Durante la Edad Media pasó de manos reales a señoriales ya que por el año 919 pagaba su diezmo al monasterio de Leyre.

De la época romana se conservan algunos yacimientos como la ermita de San Pedro o parte de la calzada de piedra romana que atravesaba la canal de Berdún hasta Pamplona. En los años 60 se comenzó con estas excavaciones y los restos más importantes fueron encontrados en el Campo de Royo, Forao de la Tuta, Viñas del Sastre y Corrales de Viñasués. Los elementos encontrados como mosaicos, cerámicas, capiteles o columnas se encuentran en el museo provincial de Zaragoza.

Uno de los edificios emblemáticos de Artieda es la Casa de los Diezmos, que fue una donación del rey Sancho Garcés I y la reina Toda el 18 de marzo de 918. En los documentos encontrados a principios del s. XI se cita al señor Enneco Galindonis de Artieda, por lo que se deduce que la localidad tenía título de realengo.

Musealización de la torre

La importancia del Camino de Santiago y su recorrido por los municipios de Santa Cilia y Artieda demandaba la creación de espacios interpretativos del Camino de Santiago  para el peregrino y para los visitantes del territorio.

En Artieda, junto a la Iglesia románica de San Martín de Tours (S XII) está el torreón, obra con creces representativa para albergar una exposición -interpretativa del Camino de Santiago. Para ello, se mantuvieron sucesivas reuniones con los agentes sociales y municipales implicados y la Gerencia del PDTM, impulsores de este Centro.

El edificio se compone de cuatro plantas de aprox 24 m2 cada una, además del campanario – mirador,  comunicadas por una escalera de caracol en piedra adosada a la torre. En todas ellas se ha acometido la propuesta de musealización aplicando uno de los criterios del PDTM: la creación de espacios sostenibles y del respeto al edificio; vinculados al medio natural y en el marco espiritual que supone el realizar el Camino de Santiago para los peregrinos y las etapas de la vida del ser humano.

Para llevara a cabo la musealización se ha planteado recrear en cada una de las plantas, el ambiente, la luz y el sonido de cada una de las estaciones del año como símbolo de los distintos escenarios de la vida humana: la infancia, la juventud, la edad adulta y la senectud. Así, la primera planta está dedicada a la primavera y la infancia; la segunda al verano y la juventud; la tercera está dedicada al otoño y la madurez; y la cuarta al invierno y la vejez.

De este modo, se asciende por la torre, como se recorre el Camino de Santiago y como transcurre la vida del ser humano: con inmadurez, desconocimiento e ilusión al principio y con sentencia, determinación y conocimiento al final; para llegar a un destino (en este caso el campanario) lleno de luz y paisaje.

Las vistas que pueden apreciarse desde la torre de Artieda nos ofrecen un escenario de satisfacción en el que poder disfrutar de nuestra capacidad de vivir y percibir; experiencia equiparable, de algún modo, a la vivencia del Camino de Santiago.

La torre está a disposición de todo aquel que quiera visitarla para lo cual, sólo es necesario preguntar en el albergue de peregrinos y, muy amablemente, lo vecinos del pueblo realizarán una visita explicativa.

Desde Artieda

En las proximidades de Artieda se encuentran los Valles de Echo y Ansó (Aragón), Roncal (Navarra) y otros lugares de interés como la Selva de Oza, las Foces de Lumbier, Arbayún y Biniés, los Monasterios de San Juan de la Peña y Leyre, el Castillo de Javier y las ciudades medievales de Sos del Rey Católico, Uncastillo y Jaca.

Artieda también es un punto estratégico desde el que realizar deportes y paseos por la naturaleza. A escasos kilómetros se encuentran las estaciones de esquí (fondo y alpino) del Pirineo, el Aeródromo de Santa Cilia, y lugares para la práctica de la pesca, deportes naúticos y de aventura. La micología,el senderismo y la bicicleta de montaña son otras propuestas para nuestro tiempo libre.